El blog es mío…

Hay otros como él, pero éste es el mío

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Señor, qué castigo

Marvel Comics parece ser que saca unos 50 tebeos al mes y a la gente aún le extraña la cantidad de TV y cine que pueden producir. La última muestra es The Punisher, planteado como spin-off de Daredevil tras supongo una buena recepción del personaje interpretado por Jon Bernthal- opinión que comparto.

Frank Castle es uno de los primeros intentos de la empresa de los superhéroes de apuntarse al carro de los antihéroes, con un marine que tras perder su familia decide emprender una cruzada unipersonal contra el mal. Castle no tiene superpoderes per se y su aproximación a la justicia es, por decirlo de alguna manera, más pragmática que la de Spider-Man.

Quizá no es correcto decir que es arriesgado apostar por un antihéroe- la violencia y las visceras venden, después de todo- pero creo que sí lo es decir que es más difícil que te salga bien. El Castigador es un personaje que es propenso a quedar unidimensional y requiere un guión algo más elaborado que otros superhéroes para mantener el interés y no caer en la monotonía (es un tipo con pistolas, al fin y al cabo).

Pero lo consiguen. Sobre todo por un magistral Jon Bernthal que se diluye en su personaje y le dota de varias capas- no sólo con sus prodigiosos gruñidos viscerales sino también por saber mantener el equilibrio entre dos o tres Frank Castles que aparecen y desaparecen bajo su impactante presencia.

Y a diferencia de otras series de Marvel, aquí tanto buenos como malos están equilibrados. No es el Daredevil de fantásticos antagonistas, ni la Jessica Jones y su supervillano flojillo- hay un completísimo elenco que le da buena réplica.

El argumento es un thriller al uso pero efectivo, con traiciones, dobles traiciones, señuelos y demás juegos de espías que aunque no llega a brillante, si que sostiene adecuadamente la serie de principio a fin. La acción es variada y está bien resuelta, pero llega a las cotas de intensidad que requiere el personaje- lo que es más de lo que algunos tolerarán.

En definitiva: si soportáis la sangre, una serie la mar de entretenida con acción y tensión, y algo que se aparta un poco de lo que nos había dado Marvel hasta ahora.

El ranking (de series) queda así:

  1. Jessica Jones
  2. The Punisher
  3. Legion
  4. Heroes (S01)
  5. Luke Cage (hasta S01E07)
  6. Daredevil (sección Kingpin, Punisher, Madame Gao)
  7. Agents of S.H.I.E.L.D. (S01, S02, S03 primera mitad)
  8. The Defenders
  9. Agents of S.H.I.E.L.D. (mitad S03 en adelante)
  10. Daredevil (sección Elektra/Stick)
  11. Luke Cage (S01E08 en adelante)
  12. Inhumans
  13. Heroes (el resto)
  14. Iron Fist

(nota: Runaways aún no sale porque llevan pocos episodios. The Gifted la dejé a los dos episodios)

Los adorables perturbados que me leen la mente mientras duermo

Me disculparéis, pero mi última salivación en estos lares por Halt and Catch Fire pronto cumplirá 4 años, así que creo que tengo derecho a recrearme ahora que ha acabado y me ha dejado huérfano y desamparado.

Hay dos señores misteriosos en EEUU, de nombres Christopher Cantwell y Christopher C. Rogers, que ni siquiera tienen entrada en la Wikipedia, que disponen de un medio para entrar en mi cabeza mientras duermo y sacarme gustos y opiniones. Afortunadamente, aunque podrían usar eso para torturarme con sadismo, lo que han decidido es regalarme con la serie de televisión que ni siquiera sabía que deseaba.

Halt and Catch Fire son cuatro temporadas; el boom de los PC, las BBS, el nacimiento de la “Internet comercial” y la llegada de la web y los buscadores, en cuya cresta de la ola siempre se encuentran los cuatro (o cinco) protagonistas.

Durante los primeros episodios, la serie parecía girar alrededor de Joe MacMillan, ex-comercial de IBM, carismático, visionario y psicópata (mayormente funcional y socialmente aceptable) a partes iguales, un Lee Pace en estado de gracia dispuesto a comerse la pantalla y fabricar un portátil. Para ello, cuenta con Gordon Clark, un ingeniero de hardware todoterreno y Cameron Howe, una programadora punk inadaptada.

Pero la serie pronto cambia de rumbo levemente y adquiere mayor protagonismo Donna Clark, la esposa de Gordon pero sobre todo ingeniera, que, interpretada por una deslumbrante Kerry Bishé (la protagonista de la última temporada de Scrubs y también configurando el mismo matrimonio de actores en Argo) y sus extraordinariamente elásticas facciones, pronto toma una parte central del escenario y completa una serie de complejas relaciones sobre las que gira el argumento.

No sólo Donna y Gordon son un matrimonio con unas dinámicas que van de lo entrañable a lo preocupante, también está la maravillosa relación llena de extremos entre Cameron y Donna, que en la segunda temporada se establecen como una pareja de emprendedoras pioneras de la comunicación online, y la relación sentimental, siempre en el filo del precipicio entre Joe y Cameron. Por no hablar de la relación cuasipaternofilial entre Cameron y Bos (el comercial dicharachero tejano que está en el borde entre protagonista y secundario) o las dos hijas de Donna y Gordon, que colman todo el potencial genético de frikismo y drama que les corresponde. Trace usted una línea entre dos personajes de esta serie y hallará usted una relación fascinante y muy humana que le tendrá enganchado a la pantalla.

Estas relaciones atraviesan todo tipo de situaciones al hallarse siempre en la vanguardia del avance tecnológico que conduce a la revolución social online. Cada paso no es sino preparación para el siguiente paso, el ciclo inexorable que hace que lo que ayer era magia hoy sea mundano- “the thing that gets you to the thing”.

Luego está el desfile de Sparcstations, XTs caídos de camiones, mainframes variados, cúbicos NeXT y otros oscuros objetos de deseo informáticos, y especialmente una segunda temporada donde la exhibición constante y casi pornográfica de mi ordenador de la infancia, el Commodore 64 que conquistó el mundo. La serie no los deja de atrezzo precisamente, y los hace pieza central de algunas escenas que jamás soñé ver en pantalla, desde la ingeniería inversa de la BIOS de un IBM PC a base de osciloscopio, pasando por odas varias a las copias de seguridad y por supuesto, la metafórica sucesión de momentos de “Donna Arreglando Cosas”, una verdadera miniserie dentro de la serie que comienza con el Speak and Spell de TI y acaba con un desaparque de cabezal de disco duro cuyo chirrido aterrador te encoge el alma.

Para una criatura de mi época, este es un gancho absolutamente irresistible y profundamente adictivo que me ha llevado a convivir cuatro años con esta extraña familia disfuncional y digital que me han llevado por la montaña rusa de la historia y el sentimiento. Quizá esté cegado por ser quizá la primera serie sobre este pequeño mundo al que muchos llamamos nuestro hogar de silicio, pero creo que Halt and Catch Fire es una serie imprescindible para todos- y no sólo porque educa como pocas en algunos aspectos fundamentales de la época moderna, sino que además cuenta con unos personajes fascinantes que te ayudan a sumergirte en unos momentos claves que cambiaron el mundo.

Mis queridos Chrises, que sé que me leeréis la mollera cuando me acueste esta noche, hacedme otra serie, por favor.

Los (dan) defensores

Gracias a la magía de los aviones y de los tablets baratos (Kindle Fire HD 8, de momento encantado, a ver si un poco más adelante escribo algo), me he acabado de ver la S01 de The Defenders, la reunión de los cuatro neoyorquinos dicharacheros de Netflix; Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y sí, Iron Fist. Veo que no he posteado nada sobre ellos, así que voy a reseñarlo TODO.

Daredevil

Primero fue Daredevil, que es el único de momento con dos temporadas. El abogado ciego con superpoderes y trauma por padre boxeador asesinado por la mafia, con una dosis de torturada fe católica es un clásico de Marvel (50 años lleva combatiendo el crimen, suerte de la compresión temporal del universo Marvel). En líneas generales, la serie retrata bastante bien lo que es Daredevil, sólo que el bueno de Matt y sus coleguis Foggy y Karen son un poco… sosos. La serie deambula un poco por la oscuridad de Daredevil y sus problemas de consciencia, pero Charlie Cox y Elden Henson no acaban de funcionar bien en los aspectos más dramáticos. Deborah Ann Woll como Karen Page sí tiene una actuación más acertada, pero por contra, el guión de su personaje se nos antoja un poco insuficiente (y muy diferente a los cómics, que no espoilearé aquí- no creo que la serie vaya por esos derroteros, pero por si acaso…).

Pero lo bueno de Daredevil son los villanos y antagonistas. La serie empieza con un superlativo Kingpin- el mafioso supremo de los cómics que aquí Vincent D’Onofrio (¡el recluta Patoso de La Chaqueta Metálica! Joder, no me había dado cuenta hasta ahora) clava con un ángulo muy interesante y que además viene acompañado de su ayudante personal Wesley (actor desconocido para mi, salía en Dollhouse del Whedon), un secundario memorable que acaba por completar la excelente profundidad humana del Kingpin. En la segunda temporada llega el Castigador, personaje que contrasta muy bien con Daredevil. Mientras Matt Murdock es un abogado que reparte justicia a patadas, Frank Castle la reparte con balas entre las cejas. El conflicto entre ambos se examina bastante bien, pero Jon Bernthal consigue en su relativamente mínimo tiempo en escena mostrarnos más matices de su personaje que Charlie Cox en dos temporadas como protagonista. Los algoritmos de Netflix deben coincidir bastante conmigo, porque el Castigador tendrá su serie propia en un par de meses.

La segunda temporada también incide más en el “rollo” ninja de Daredevil, apareciendo su maestro Stick (Scott Glen, el comandante del submarino yanqui de La Caza del Octubre Rojo y el superior de Clarice Sterling en El Silencio de los Corderos), Elektra y la Mano, de la mano de la encantadora viejecita oriental Madame Gao. Esta temática no me llamaba mucho en los cómics, y aquí es tolerable- Elektra es un poco sosa y su química con Daredevil no funciona demasiado, pero Stick, pese a lo trillado del personaje viene bien compensado por un buen actor. Madame Gao es el punto álgido en mi opinión- me saco el sombrero ante el director de cásting que ha sacado a esta señora con apenas cuatro películas que borda el papel de bruja mística oriental. Casi agradezco que luego hayan seguido con la Mano como villano recurrente para poder disfrutar más de ella.

En fin, que Daredevil funciona muy bien, pero más por mérito de su acertadísimo elenco de villanos que por los buenos. Buenas dosis de acción, investigación y misterio y… superheroísmo, sí.

Jessica Jones

Luego vino Jessica Jones, que a diferencia de Daredevil es un personaje mucho más moderno- de este siglo para ser exactos, y con ello viene un planteamiento más actual de superhéroe. Jessica tiene superpoderes, sí, pero es ante todo investigadora privada de moralidad dudosa y alcohólica (pero corazón de oro, sí, tranquilos). Krysten Ritter (la chati heroinómana de Jesse de Breaking Bad) compone un personaje con toda la complejidad que le falta a Daredevil, y con unos diálogos mordaces con unos secundarios que le dan buena réplica. Más allá de Luke Cage (protagonista de la siguiente serie de este barullo), el secundario destacable de la serie es Trish Walker- la “hermana adoptiva” de Jessica, estrella de la tele infantil reciclada en presentadora de su programa de radio “Trish Talk”, cuya relación con Jessica y sus desventuras le da profundidad a la serie.

Jessica Jones es un noir en toda regla, que desde su estilosa cabecera pasa por el villano de la serie… un David Tennant algo volátil que es escabroso y terrorífico, pero que por algún motivo no acaba de funcionar tan bien como debería.

Es decir, que a diferencia de Daredevil, aquí son los buenos los que aportan la calidad. La Jessica Jones de la serie es un personaje fresco incluso dentro de los antihéroes- es un Lobezno realista y muy creíble, con el que podemos identificarnos y que hace que nos metamos en la historia, junto con Trish y los otros secundarios. JJ es para mi lo mejorcito de todo este tinglado- no es sólo una buena serie de superhéroes, es una buena serie y punto.

Luke Cage

Tras una fugaz aparición en JJ, Luke Cage entra como el héroe de Harlem; un interesante personaje que bebe de la blaxploitation pero que ha sido acertadamente modernizado.

Luke Cage es una serie un poco más irregular que las anteriores. A diferencia de DD y JJ, aquí tanto buenos y malos son harto interesantes, pero desafortunadamente la serie pierde mucho gas a mitad de recorrido tras un desafortunado giro de acontecimientos y la llegada de un nuevo villano.

En la primera mitad, Mahershala Ali (Óscar al mejor secundario por Moonlight) y Alfre Woodard (extensísima filmografía y muy premiada, pero la verdad, yo no la tenía en la cabeza) encarnan a los que creo que son la primera pareja de primos villanos de la historia- un gangster dueño de un estiloso club de jazz y a una política local de Harlem que tienen una dinámica interesantísima que incluso quita protagonismo a los buenos- encabezados por la majestuosa presencia física de Mike Colter como Luke Cage que consigue darle la nobleza necesaria al personaje y que está secundado por una Rosario Dawson cuya Claire Temple gana protagonismo aquí (salía en las anteriores clavando a su enfermera de superhéroes) y a otro acierto de cásting con una desconocidísima Simone Missick encarnando a la detective afrobaloncestística Misty Knight.

Y hay más personajes interesantes, pero lamentablemente el guión de la serie avanza muy bien al principio pero se va arrinconando, desembocando en un giro argumental en mitad de la serie que lleva a que la segunda parte desmerezca en gran medida de la primera, lo cuál es una verdadera lástima. Si hubiesen conseguido un segundo acto acertado, podríamos estar hablando de temas mayores- sin embargo, se queda en una muy buena primera mitad y poco más.

Iron Fist

Pero bueno, eso no es nada comparado con el despropósito de Iron Fist. Ya viene de una premisa bastante ridícula de kungfu místico que no acaba de cuajar muy bien en el universo Marvel, pero es que la adaptación es totalmente terrible. Es probable que sea todo culpa de un nefasto guión que parece firmado por un niño de primaria, en el que nada parece creíble, pasan cosas sin ton ni son y es todo terriblemente cutre- todo esto se lleva por delante todo lo demás. Es posible que Finn Jones (el Caballero de las Flores de Juego de Tronos) no sea tan mal actor como parece aquí, y creo que el resto de actores tampoco lo hacen del todo mal. Ni la aparición de personajes cañeros de las otras series salva nada. Sólo Colleen Wing (la Nymeria Sand de Juego de Tronos) salva un poco los muebles (aunque en algún momento se ve engullida por la catástrofe de serie), pero no basta.

Lamentablemente, gran parte del transfondo de The Defenders viene de Iron Fist, así que es ugh, útil, tragársela para disfrutar la serie.

The Defenders

Y esto nos lleva a The Defenders, el complicado ejercicio de encajar cuatro series bastante diferentes entre sí. Los cuatro de arriba se las ven con La Mano, la organización místico-maligna oriental que ya tienen bastante lío con Daredevil y Iron Fist, pero que poco tienen que ver con mi querida Jessica y el bueno de Luke Cage.

La serie lo resuelve bastante bien- incluso lleva el lastre de Iron Fist con gracia (con unas cuantas pullas bien envenandas). Se establecen dinámicas interesantes entre los cuatro y se exploran adecuadamente sus diferencias y puntos en común. Los malos están bien- la jefa de La Mano resulta ser una correcta Sigourney Weaver, aunque yo sigo prefiriendo a la entrañable Madame Gao. Luego viene un japonés olvidable y un “Bakuto” que ya venía tocadillo por salir en Iron Fist.

Aunque la serie empieza un poco floja, y aunque no soy muy fan del temita de La Mano (salvo Madame Gao, claro) ni de Elektra ni de Stick (que Scott Glenn interpreta muy bien y es bastante oscurillo, pero es que lo del maestro mentor de artes marciales es algo que está tan trillado…), la serie se va acelerando y hacia el final estaba bastante enganchado.

Vale la pena verla- igual no tanto como Jessica Jones, pero sí es un interesante ejercicio de televisión y superhéroes que entretiene como debe ser.

Han aprendido a llevar los calzoncillos por dentro

Comentando por un colega, mi ránking de pelis de superhéroes necesita una actualización:

  1. X2
  2. Iron Man
  3. Hellboy
  4. Watchmen
  5. Deadpool
  6. The Dark Knight
  7. The Avengers
  8. X-Men: Primera Generación
  9. Hulk (2003)
  10. Batman
  11. X-Men: Días del Futuro Pasado
  12. Spider-Man 2
  13. X-Men
  14. Batman Begins
  15. Spider-Man
  16. Batman Returns
  17. Avengers: Age of Ultron
  18. Iron Man 2
  19. X-Men Origins: Wolverine
  20. X-Men: The Last Stand
  21. The Punisher (1989)
  22. Thor
  23. Blade
  24. Elektra
  25. The Green Hornet
  26. Fantastic Four
  27. The Green Lantern
  28. Daredevil
  29. Superman Returns
  30. The Incredible Hulk
  31. Superman
  32. Spider-Man 3

Si añadimos series de TV la cosa está parca, así que:

  1. Jessica Jones
  2. Daredevil
  3. Agents of S.H.I.E.L.D
  4. Heroes S01
  5. Heroes S02-S04
  6. Heroes Reborn

y me estoy temiendo que ahora que Hunter/Morse ya no están en S.H.I.E.L.D tendré que considerar S.H.I.E.L.D pre-Most Wanted y post-Most Wanted.

Detente y préndete fuego

La subcultura, friquismo, cosa geek, etc. parece estar de moda últimamente. La tecnología cobra cada vez más importancia y se infiltra hasta puntos insospechados hasta hace poco en el día a día de la gente corriente. Famosos de la informática como Jobs o Zuckerberg son celebridades del calibre de muchos deportistas, actores y músicos. Como no podía ser de otra manera, esto hace que las artes- literatura, cine, televisión… cada vez beban más del mundo tecnológico en sus obras. Sin embargo, hasta el momento (y hasta donde yo he visto), esto ha sido un fenómeno parcial- cultos de personalidad, referencias… poco más.

Halt and Catch Fire, sin embargo, es de las primeras obras relevantes para el gran público centrada argumentalmente en el mundo tecnológico- específicamente en la época de los clones del PC de IBM en los 80. Pese a tomarse licencias artísticas con la historia (la Cardiff Electric de los protagonistas es en gran parte Compaq, pero con bastantes cambios), HaCF no sólo puede considerarse histórica en el sentido que un biopic de Napoleón lo sería, sino que además entreteje la tecnología en el argumento (y además, con grandísimo acierto).

La historia se centra en un ex-comercial de IBM, Joe MacMillan (genialmente interpretado por Lee Pace… sorprendentemente el Thranduil del Hobbit o el villano de Guardianes de la Galaxia) que aterriza en una pequeña empresa de informática de Dallas planeando un producto clave de la época. Su personaje, magnético como debe ser, bascula entre lider carismático y traidor deleznable- de impecable traje caro pero con misterios y bagaje personal, se rige como el eje alrededor del cuál gira la historia. Le acompañan la programadora Cameron Howe (una tal Mackenzie Davis que no me suena de nada) y Gordon Clark [¿Gordon por Gordon Moore de Intel y de la ley epónima? Por Clark sólo me sale un fundador de SGI y Netscape], el experto en hardware (Scoot McNairy- al parecer sale en 12 Años de Esclavitud y Argo). En las dinámicas entre los tres rápidamente cobra protagonismo Donna, la esposa de Gordon, (una magnífica Kerry Bishé- al parecer es la segunda vez que interpreta a la esposa del mismo actor) que es mucho más multidimensional que el otro par (Cameron es excesivamente punk-manzanil para mi gusto- Gordon es un personaje más interesante pero que a mi no me llama mucho) y se lleva una buena cantidad de momentos estelares.

En el aspecto técnico (no hablo de la fotografía, ambientación, edición… todo impecable) no es sólo que HaCF capte la esencia de una época de la industria informática y trace un drama bastante sólido con ello, sino que además los aspectos informáticos se incorporan con total naturalidad y muchísimo acierto en el argumento. No es que HaCF no contenga gazapos técnicos de esos que me levantan del sofá con indignación (yo no he cazado ninguno al vuelo- indudablemente tiene alguno pero ninguna “licencia artística para matar”) sino que grandes éxitos del mundillo son puntos claves de los episodios (una educativa historia sobre los backups, hacer ingeniería inversa de la BIOS de IBM con un osciloscopio, abrir un disco duro y recuperar datos con acertadas alusiones a la FAT, …), haciendo que salte de mi asiento para aplaudir.

Con todo esto, HaCF nos cuenta una historia de pioneros y de los riesgos y daños personales que conlleva. Una historia con personajes trabajados, con sus claros y sus oscuros… con un argumento emocionante que hace que al acabar un episodio quieras ver inmediatamente el siguiente (por no hablar de la larga espera hasta la recientemente anunciada segunda temporada- parece que ha triunfado más allá de los ordenadorfílicos). Y además, ya era hora que alguien hiciese una serie para nosotros.

Ad nauseam, que en latín quiere decir ad infinitum

Anteriormente nos preguntábamos sobre las repeticiones de los episodios de Los Simpson. Hoy, presa del aburrimiento, me preguntaba en general qué serie se repetía más veces.

Los canales infantiles son los reyes del mambo, con Hora de Aventuras al frente y sus 87 emisiones del episodio “Pánico en la fiesta de pijamas”- entre diciembre de 2011 y junio de 2013 fue emitido más de una vez por semana. De los 113 episodios que se han visto por aquí, 24 han sido emitidos más de 50 veces y sólo 15 no han sido repetidos.

Fuera de los infantiles, Castle (emitido por FDF, Cuatro y Divinity) se lleva la palma. “Derribo”, “Nikki Heat” y “Última Ronda” han sido emitidos 27 veces cada uno (repartidos entre Cuatro, FDF y Divinity 17-7-3, 18-7-2 y 17-7-3, respectivamente). En general los episodios de Castle se emiten como una vez al mes desde su primera emisión.

La Que Se Avecina, Aquí No Hay Quién Viva, Dos Hombres y Medio también cuelan un episodio (no 3) con 27 emisiones.

Los Simpson, por supuesto, son los primeros en cuanto a series de animación “para adultos”, con “El infilBartado” y sus 25 emisiones, dejando a las series de Seth McFarlane en ridículo (el episodio 66 de Padre made in USA y Vivir y morir en Dixieland de Padre de Familia se quedan en 9 repeticiones).

Los datos cubren más o menos desde mediados de diciembre de 2011 hasta hoy, con un hueco en agosto-octubre de 2013 por problemas técnicos.

Lucha temática

Esto de tener una base de datos con la programación televisiva (desde diciembre de 2011), lleva a uno preguntarse cosas como “¿repiten mucho las pelis en los canales temáticos de cine?”. Pues…

De 3232 emisiones de películas de Paramount, las 10 más emitidas son:

Película Emisiones
1. Shiner 22
El cuarto ángel 22
El gran azul 22
4. Funeral en Berlín 19
Desmembrados 19
El principito 19
7. Alfie 18
Hasta que llegó su hora 18
La versión Browning 18
10. Contacto sangriento 16

En total se han emitido 699 películas diferentes. El 10% de las emisiones son de sólo 20 películas diferentes, y sólo hay 128 películas que no hayan repetido.

En cambio en laSexta3 se han hecho 3989 emisiones, el top 10 es:

Película Emisiones
1. Ace Ventura: Operación África 24
Ace Ventura, un detective diferente 24
3. Ring Ring 15
Atrapada en el hielo 15
5. Nacida para triunfar 14
6. Big box 13
Famoso y seductor 13
8. Corazones robados 12
9. Una mujer en la liga 11
El último golpe 11

, con 1458 películas diferentes; el 10% de emisiones lo copan 46 películas y hay 461 pelis no repetidas.

Excel completo, aquí.

Los Simpson en A3

En 2012 A3 emitió 677 episodios de los Simpson y Neox 955 (1,85 y 2,6 diarios) (la Fox de satélite los deja por los suelos, echan casi 6 al día, pero les ignoraré a partir de ahora).

En esas 1632 emisiones, sólo se han emitido 480 episodios diferentes; es decir, cada episodio se ha emitido de media 3,4 veces. El más emitido es “Nos vamos a Homérica” con 9 emisiones en 2012, aunque 167 episodios sólo se han visto 1 vez.

Hoja de cálculo aquí.

Serias y caninas afecciones

¿Cuál es la enfermedad que hace que uno se convierta en un doctor judío neoyorquino?

La fleischmaniosis.

Rostros familiares

15 años más tarde de hacer de “Animal Mother” en La Chaqueta Metálica, Adam Baldwin encarnó a Jayne en Firefly.