# 2026-08-27 El dispositivo de obediencia

Tengo una teoría nueva dual que discurre por mi mente desde hace unos meses.

Por supuesto, son elucubraciones sobre ideas que he discutido aquí hasta la saciedad:

=> ../../2025/02/el-lento-adios-a-la-magia-de-los-ordenadores El lento adiós a la magia de los ordenadores o cómo los móviles son una versión malévolamente limitada de los ordenadores programables controlados por entes no alineados con nuestros intereses.

=> ../../2013/01/conecte-el-teclado-al-televisor Conecte el teclado al televisor o cómo la magia sucede con una pantalla grande y un teclado

Quizá la mejor manera de interactuar con Internet es en un espacio específico de nuestro hogar, con una pantalla de tamaño respetable (por concretar, ¿de más de 8 pulgadas de diagonal?), un teclado donde teclear sea agradable y un ordenador programable con el mínimo de restricciones artificiales posibles.

Y quizá debamos aceptar que este montaje no será suficiente para la vida moderna.

Y aquí entra el dispositivo de obediencia: un móvil totalmente controlado por entes malignos que sólo usaremos para lo indispensable. Trámites, comunicación con quienes no dan tanta importancia a usar los mejores canales (que oye, todos tenemos una capacidad limitada de temas de los que preocuparnos).

El móvil para matar el rato cuando estemos lejos de nuestro ordenador programable de desobediencia quizá se puede sustituir por un libro de bolsillo o similar.

Siempre he sido muy escéptico con los móviles con limitaciones artificiales, pero la idea no está del todo desencaminada. La mensajería instantánea móvil sigue siendo un problema algo complicado de resolver, pero seguramente cediendo un poquito se pueda encontrar algo aceptable. (Restringiendo la mensajería instantánea móvil a lo imprescindible; comunicarnos a través del ordenador programable de desobediencia funcionará mucho mejor en muchísimos casos.)

(Y ya sería la bomba si el móvil de obediencia tuviese un teclado físico QWERTY y una pantalla pequeñita, claro. Que total debe dejar espacio al libro de bolsillo, una pantalla grande no nos servirá de mucho, y el teclado agilizará esas conversaciones rápidas e imprescindibles.)
