Huyendo a la oscuridad

Aprovechando estar atrapado a 300 kilómetros por hora, un par de notas sobre las dos últimas series de Marvel finiquitadas.

Tanto Cloak and Dagger como Runaways son dos series dirigidas a adolescentes- creo que esto se puede detectar no porque estén protagonizadas por jóvenes, sino por los interminables interludios con música pop dramática que cortan el rollo al menos una vez por episodio.

Cloak and Dagger adapta la historia de un dúo de superhéroes con poderes complementarios- Tyrone y sus poderes de oscuridad y Tandy con sus poderes de luz. Aún con la herencia recibida de haber sido creados a principios de los ochenta (os dejo elucubrar cómo decidieron quién tendría qué poder entre un muchacho de tez oscura y una rubia blanca), en esta adaptación se subvierten un par de clichés y la ambientación en Nueva Orleans le da cierto colorido.

Por su parte, Runaways se basa en un tebeo más moderno (sólo 16 años)- supongo que por eso los protagonistas se dejan un dineral en Ubers (espero que a cambio de una módica compensación por product placement). A destacar el pelotazo de cabecera.

Ambas series se vienen abajo si miramos fijamente el guion, pero proporcionan entretenimiento fácil y rápido. Ambas completan bastante bien sus arcos (dos temporadas de diez para Cloak and Dagger, tres de diez para Runaways), aunque ciertamente es cierto lo que muchas reseñas comentan de Runaways- parece que en la tercera temporada deciden cambiar completamente de dirección, resolver todo lo que se había planteado en las dos primeras y tirar por un camino nuevo- algo que no es problemático, sino sorprendente.

En cualquier caso, dos entretenimientos ligeros que quizá hagan las delicias de los más jóvenes, pero que sólo deberíamos ver una vez vistas todas las series buenas de Marvel y nos encontremos con ganas de más.