De rápsodas, niñeras y arañas

Una inusual racha de palomitas merece un inusual post.

La nota breve para El Regreso de Mary Poppins (hubiese preferido Mary Poppins Harder); Rob Marshall decepciona (dirigió Chicago a parte de una larga carrera en Broadway), Lin-Manuel cansa (la primera vez que le vi fue en Modern Family y fue extremadamente premonitorio), Meryl Streep sobra y… el resto hace lo que puede con un guión flojo flojo. Igual es que me han extirpado la infancia, pero yo creo que me ponen la original otra vez y la disfruto bastante más que esto.

Sigue Bohemian Rhapsody; disfrutar de la música de Queen en unos altavoces de cine durante la mayor parte de dos horas y cuarto asegura el disfrute, y el resto tampoco está nada mal. Lástima de verla doblada (sospecho que en VO gana bastante), que haya visto horas y horas de Rami Malek interpretando otro papel (el resto de intérpretes, para mi desconocidos excepto Meñique y Mike Myers, desaparecen en sus papeles), y que al parecer tuvo una accidentada producción (Bryan Singer fue despedido a media producción- seguro que si hubiese seguido hubiesen habido aún más gatos), porque probablemente estaríamos ante palabras mayores. Igualmente, si no tenéis un sistema de sonido acojonante en casa, aprovechad el del cine.

Por último, “Spider-Man: Un nuevo universo” (en original “Spider-Man: Into the Spider-Verse”, mucho más descriptivo), de los notables Lord y Miller.

El cómic y la animación son medios mágicos donde todo es posible y, pese a los progresos de los efectos especiales, todas las películas de acción de real basadas en cómics tienen un gran obstáculo inicial en pasar del papel a la carne y hueso. Curiosamente, el medio más natural, la animación, siempre se ha visto relegado a adaptaciones menores a televisión, y nunca ha tenido los presupuestos astronómicos del cine.

No sabemos muy bien por qué, alguien en Sony (y más curiosamente aún, no en Disney), ha tenido la idea de hacer una peli del trepamuros con animación, poniéndole medios y más medios hasta parir este brutal viaje ácido cuántico, metafísico y chiripitifláutico donde la (magnífica) animación se estira para, por fin, que los héroes del cómic cobren vida en la gran pantalla sin concesiones. No sólo sin concesiones, sino a lo grande, con una historia ya inverosímil en los cómics: Spider-Man es una entidad multidimensional que se manifiesta en muy diversas formas en diferentes universos paralelos, desde un cerdo que habla (Peter Porker, The Amazing Spider-Ham) hasta en una niña anime con un mecha arácnido (pasando por anodinos Peter Parkers), que por supuesto pueden confluir espectacularmente. Algo que muy, muy probablemente hubiese sido un descarrilamiento épico en acción real aquí se vuelve un espectáculo visual que si bien sigue siendo inverosímil y sospechoso, nos deja pegados a la butaca.

Quizá la peli tiene sus defectos (los que como yo estéis anclados en otras épocas musicales, dejaos llevar un poco), quizá hace falta que se hagan unas cuantas más como esta para pulir la fórmula y transcender, pero quizá nos hallemos ante un espectáculo único e imprescindible. Id a disfrutarla en la pantalla más grande que encontréis e intentad apagar el espíritu crítico un rato para gozar el resto al máximo.

El futuro ya está aquí

Problemente algún amigo de Spike Jonze le enseñó un prototipo de unos auriculares “verdaderamente inalámbricos” y le vino la inspiración para la terrible “Her” de 2013. Luego vendrían el Moto Hint en 2014, los Bragi Dash de 2015 y finalmente los AirPods de Apple en 2016 que trajeron la verdadera inalambricidad a las masas.

Yo he esperado hasta que los Jabra Elite 65t tuvieran estupendas reseñas y estuviesen de oferta (130€) para subirme al carro de una tecnología intrigante. No estoy muy puesto en el tema, pero al parecer conseguir dos miniauriculares inalámbricos es bastante complicado, así que seguro que hay todavía más avances por delante. Espero especialmente los AirDots de Xiaomi, que seguro que son usables a un precio mucho menor de los otros auriculares de los que hablo.

En cualquier caso, es una tecnología incipiente, pero los Elite funcionan la mar de bien, aunque:

  • ¡No tienen botón de mute! No es tanto problema, pero no te libera totalmente del dispositivo emparejado
  • El truco de conectar dos dispositivos a la vez no funciona con dispositivos que no tengan Bluetooth 5. No sé si con que uno de los dispositivos sea 5 basta o han de serlo ambos, con lo que los cambios de dispositivo son bastante incómodos (mantener el botón del auricular derecho pulsado unos 10s y darle a emparejar en el dispositivo).
  • Que sean dos aparatitos pequeños sin cuerda tiene sus limitaciones. No se pueden dejar colgando del cable y esas cosas
  • La aplicación de móvil no es completamente fiable y a veces se cierra, causando pequeños problemas de funcionalidad (deja de funcionar el modo “dejar pasar audio externo al pulsar el botón del auricular derecho dos veces”). En general es bastante mejorable

Por contra, tienen cosas interesantes:

  • Los controles son la mar de intuitivos. Siempre he tenido problemas con los auriculares Bluetooth, pero estos son absolutamente fáciles de usar
  • La calidad de sonido es excelente (al menos para oídos muy poco sofisticados)
  • Los modos de dejar pasar sonido y de “escuchar tu propia voz en una llamada” funcionan bastante bien, aunque el “dejar pasar el sonido” introduce un perceptible ruido blanco de fondo
  • La caja cargadora es la mar de práctica (aunque no es USB-C)

y mi mayor preocupación, que los auriculares con silicona no me funcionan muy bien, no es para tanto. El ajuste es bastante bueno y aunque dan un poco de calor y cansan en usos prolongados, son bastante cómodos.

Creo que la tecnología aún no está del todo a punto, y que hace falta que se extienda más el Bluetooth 5 y estos aparatos bajen de precio para que rompan el mercado, pero aún así, los más inquietos pueden lanzarse a la piscina con bastante tranquilidad.

Notificaciones en la muñeca

La vida es dura cuando a uno le gusta ser discreto, pero a menudo no se entera que hay algo vibrando en su bolsillo. Para subsanar esto, hace un año comencé a usar una Mi Band 2; otro cacharrito de Xiaomi que resuelve problemas a una fracción del coste de su competencia.

La Mi Band 2 me ofrecía una funcionalidad primordial: vibración en la muñeca cuando recibo una notificación del móvil. Tiene funcionalidades de eso de la vida sana; pulsímetro, pedómetro y contabilidad del sueño, que uso casualmente (me hace gracia mirar los datos de tanto en cuando, pero poco más), así que realmente para mi tienen poca importancia. Sin embargo, a pesar de que resuelve el tema un poco… la solución se queda un poco corta.

Sólo las llamadas de teléfono ofrecen alguna información contextual (el contacto que te llama). Todo lo demás, casi nada; para ciertas aplicaciones se muestran iconos específicos, pero no hay manera de saber quién te envía un Whatsapp o qué alarma está sonando. Aparentemente existen soluciones para mejorar esto, pero yo sólo probé las gratuitas sin éxito.

La Mi Band 3, en cambio, promete texto de las notificaciones, así que entró en mi wishlist rápidamente, pues sigue teniendo un precio muy inferior a cualquier otro producto “fiable” comparable (e.g. tampoco me voy a liar a pedir cosas a Aliexpress de marcas desconocidas).

Y cumple. Pero como la 2, con limitaciones. Principalmente:

  • El interfaz es muy poco ágil. Sólo tiene “swipes” en cuatro direcciones, pulsación corta y pulsación larga, lo que hace que cualquier interacción sean bastantes pasos. Por ejemplo, descartar notificaciones anteriores es: pulsación corta, un swipe arriba, swipes a la derecha hasta leerlas enteras, pulsación larga.

    No es terrible, pero…

  • Además, no hay más posibilidad que descartar. Todas estas modernidades de los productos que cuestan dinero, pues no

Por lo demás, es un producto que cumple su función, tiene algún bonus, te puedes despreocupar del consumo de batería (al menos ahora que está nuevo) y… de nuevo, cuesta muy poco dinero- poniéndola en la categoría de “si sale mal no pasa nada”, que es una categoría la mar de interesante.