Números son números

Por hacer algo, he anotado el calendario de La Liga que queda para los 3 primeros y la clasificación de sus rivales aquí.

Cada uno lo interpretará como quiera. Yo opino que el que venza el Real Madrid – Barça se lleva la liga, pero quien quiera inventarse fórmulas, que se entretenga.

* nota, sé que restar dos porcentajes no tiene sentido…

Dineropelota

El éxito de Nate Silver prediciendo las últimas elecciones en USA ha sido todo un acontecimiento público. Los medios se han hartado de comentar los métodos que le han permitido acertar correctamente el resultado en todos los estados con un margen de error mínimo, humillando a la legión de comentaristas políticos que extienden un dedo, lo levantan y miran de dónde sopla el viento para hacer sus predicciones.

Pero para mi lo realmente interesante ha sido indagar en su biografía. A parte de haberse ganado la vida jugando al póker, Nate trabajó durante mucho tiempo en el campo de estadísticas en el béisbol.

Tradicionalmente, el béisbol ha sido siempre un deporte con estadísticas al milímetro; como descendiente del cricket (que ya por el XVIII generaba bastantes datos), desde el siglo XIX durante cada partido se lleva un registro cuidadoso de todas las jugadas. El hecho de que sea un deporte con jugadas aisladas con inicio, final y resultado concreto hace que sea relativamente sencillo anotar una ingente cantidad de anotaciones sobre cada partido.

Así pues, no es raro que ya hace mucho tiempo los equipos intentasen emplear las estadísticas para mejorar el rendimiento de su equipo mediante el análisis de datos para determinar táctica y estrategia o incluso para fichar jugadores. Las estadísticas de cada partido son públicas y los almanaques que recogen éstas son abundantes y populares, el uso avanzado de las estadísticas no se límita a los equipos y los comentaristas, sino que los mismos aficionados suelen estar muy familiarizados con los números.

En 2002, los Oakland Athletics y su manager Billy Beane, consiguieron ensamblar un equipo extremadamente competitivo pese a no contar con unos ingresos comparables a los titanes tradicionales del deporte (su presupuesto para ese año era un tercio del de los Yankees). Para ello, bebieron de una corriente de pensamiento estadístico originada en los 50 que reanalizaba las estadísticas disponibles y creaba unas nuevas métricas que servían para valorar mejor el rendimiento de un jugador. Pasaban de estadísticas simples y evidentes como el porcentaje de bolas que conseguía batear un jugador a otros indicadores más complejos que tenían en cuenta más factores.

Mediante el uso de estos indicadores, los Athletics conseguían encontrar buenos jugadores cuyas estadísticas tradicionales no eran excelentes y por tanto no estaban muy valorados, pero que sus métricas (denominadas sabermetrics) los destacaban como jugadores que podían aportar mucho a un equipo. Estos resultados también iban en direcciones opuestas, como en el caso de Silver contra los comentaristas de sillón, del olfato de los ojeadores.

De esta manera, mediante el uso de estadísticas, los Athletics pudieron fichar jugadores baratos cuyo rendimiento estaba infravalorado y conseguir un éxito deportivo.

Todo esto se plasmó en la película Moneyball con Brad Pitt, basada en el libro del mismo nombre, que explica la temporada de explosión de los Athletics.

Por supuesto, el éxito de los Athletics llevó a otros equipos a utilizar los mismos métodos y seguir estas vías de investigación. El resultado fue el obvio; los jugadores con buenos números de sabermetrics subieron de valor, impulsando todo hacia el antiguo status quo- los equipos con dinero son los que pueden fichar a mejores jugadores según las sabermetrics, y se establece una carrera armamentística para ver quién puede encontrar métricas más efectivas que permitan descubrir a más jugadores infravalorados.

Así pues, tenemos que un análisis estadístico concienzudo nos lleva a unos resultados deportivos tangibles y un cambio sustancial en la operativa de los equipos deportivos y una validación del método analítico en un terreno aparentemente tan caótico y subjetivo como el deporte.

¿Es esto aplicable a otros deportes? ¿Podemos medir y optimizar el rendimiento deportivo?

Seguramente sí. Sin embargo, está clarísimo que hay muchos y populares deportes que están en pañales estadísticamente. El fútbol, deporte rey, prácticamente no tiene estadísticas. Su naturaleza fluida y continua no parece proporcionar muchas oportunidades de generar datos; aún hoy tras los partidos no vemos más que un puñado de estadísticas muy genéricas, de las cuáles muchas no parecen tener mucho valor. Se han hecho esfuerzos analíticos y ahora vemos estadísticas como los kilómetros recorridos por cada jugador, pero al menos no se han hecho públicas ninguna métrica que parezca útil. Así pues, sigue en la época de los analistas de sillón que dictaminan sobre la cualidad de los jugadores y muy probablemente, existe una ventana de oportunidad para que un analista logre un salto cualitativo que cambie el fútbol moderno. Seguramente dentro de las casas de apuestas (que cuentan con unos sofisticados métodos de análisis que estiman probabilidades en tiempo real durante el desarrollo de los partidos), ya haya quien esté trabajando en ello.

Por otra parte, observando el campo del motor vemos un caso bien distinto. Los equipos disponen de sofisticados datos telemétricos que permiten analizar hasta el más mínimo detalle de los movimientos del coche sobre la pista. Los sistemas de medición generan una cantidad de datos que seguramente hacen palidecer en cuanto al volumen a los datos de un partido de béisbol. Los datos de telemetría se utilizan extensivamente para analizar el rendimiento del coche y afinar su configuración, y para analizar la conducción de los pilotos y hallar puntos de mejora. Sin embargo, estos datos son coto privado de cada equipo y no circulan. Desgraciadamente, estos datos quizás nos permitirían responder a preguntas como quiénes son los mejores pilotos, que dado el gran peso del rendimiento del coche sobre el del piloto, a día de hoy son muy difíciles de contestar y quedan con un análisis muy superficial.

Holandeses voladores, ciclos y tendencias

La liga española de fútbol se fundó en 1929. El Real Madrid es el equipo que más veces la ha ganado, con 31 campeonatos, seguido del FC Barcelona con 20 y sólo en 28 ocasiones otro equipo se ha llevado el gato al agua- es decir, menos de un 40%.

Desde la temporada de 1929 hasta la temporada 1952-53, el FC Barcelona llevaba una ligera ventaja al Real Madrid, 6-2; aunque la liga estaba bastante más disputada; el Athletic de Bilbao se la llevó en 5 ocasiones, el Atlético de Madrid/Atlético de Aviación 4 y el Valencia 3- un 60% de las ligas se las llevaba alguien que no era ni Barça ni Madrid.

A partir de 1953-54, se da un cambio de tendencia. Hasta la temporada 87-88, el Madrid ganaría 21 ligas de 35 (el 60%), mientras que el Barça sólo ganó 4, empatado con el Atlético de Madrid y seguido del Athletic de Bilbao con 3.

En 1988, sin embargo, hubo un hecho que cambió otra vez la tendencia. Un holandés llamado Johann Cruyff fichó como entrenador del FC Barcelona. No ganó la liga el primer año que estuvo, ni el segundo (las ganó el Madrid), pero ganó cuatro ligas seguidas desde la temporada 1990-91 a la 1993-94. Hasta que se marchó al final de la temporada 1995-96, con esas 4 ligas se impuso estrechamente a las 3 conseguidas por el Real Madrid- más la primera Copa de Europa conseguida por el FC Barcelona.

A partir de entonces,  se han disputado 14 ligas más, en las que el FC Barcelona sigue ligeramente por delante del Real Madrid con 6 títulos ligueros contra 5 del Real Madrid.

Está claro que desde los años 50 hay dos grandes periodos, separados por la llegada de Cruyff al Barcelona; tomando como punto de referencia la primera liga de Cruyff, los números cantan: 23-4 para el Real Madrid primero y 10-6 para el FC Barcelona luego. De un dominio aplastante del Real Madrid (mayoría absoluta [60%] de victorias) a una ligera superioridad culé (sólo si este año gana la liga llegará al 50%).

Mientras tanto, en Europa… ¿qué pasó?

Pues algo parecido, hasta la primera liga de Cruyff, el Real Madrid había ganado la Copa de Europa en 6 ocasiones; las 5 primeras ediciones de la competición más una más en el 65. El FC Barcelona, ninguna.

A partir del 92, año donde Cruyff ganó su segunda liga, el Barça se ha llevado 3 copas de Europa, 1991-92 con Cruyff, 2005-06 con Rijkaard y 2008-09 con Guardiola. En el mismo periodo, el Real Madrid iguala esto con las 3 del 1997-98 (entrenados por Heynckes y gol en la final de Mijatovic), 1999-2000 y 2001-02 (las dos con del Bosque en el banquillo, la 2001-02 con Zidane y los galácticos).

¿Existen ciclos de dominación?

Yo creo que sólo existe uno, la hegemonía del Real Madrid hasta la segunda liga de Cruyff en el 91; 6 copas de Europa y el 60% de las ligas.

Tras llegar Cruyff, tras sus 4 ligas, realmente hay una igualdad a 6 ligas y 3 copas de Europa. Si consideramos que de las 4 ligas de Cruyff, la mitad se ganaron en la última jornada por cataclismos merengues en Tenerife… tenemos más argumentos en favor de esta igualdad.

A parte de esto, cabe apuntar que a partir del 91, el Madrid sólo ha conseguido dos ligas seguidas una vez; 2006-07 y 2007-08- curiosamente la primera con Capello, que fue cesado tras ganar para que llegase Bernd Schuster, yo no las consideraría una racha; eran dos equipos bastante diferentes. Si acaso la racha serían las dos copas de Europa seguidas mencionadas anteriormente conseguidas por Del Bosque.

En el Barcelona, algo similar. Consiguió dos ligas seguidas en 1997-98 y 1998-99, la primera con Robson y la segunda con Van Gaal; 2004-05 y 2005-06; estas sí que ambas con Rijkaard y 2008-09/2009-10 con Guardiola.

Es decir, que no ha habido prácticamente continuidad.

Todo esto me lleva a pensar que sí, Cruyff entrenador cambió sustancialmente la dinámica de la liga Española. De la hegemonía del Madrid hemos pasado a una hegemonía de Barça y Real Madrid, con una ligera, ligerísima ventaja para el FC Barcelona conseguida en la mejor época cruyffista.

Hasta que no pasen unos cuantos años más, creo que no podremos decir mucho más.

Parejas de baile

El mundial de F1 está prácticamente cerrado y, salvo debacle de última hora, el sr. Alonso se llevará su tercer campeonato. Aun a falta de dos carreras, creo que ya podemos lanzar un poco de opinión sobre los pilotos.

Sólo tres equipos han conseguido ganar carreras este año; Red Bull (7), Ferrari (5) y McLaren (5), así que nos centraremos en el análisis de los pilotos de estas escuderías- de todos los demás hay poco que decir, sólo Kubica ha hecho algo digno de mención.

Las decepciones

Para mi, Webber y Button. Button confirma lo que pensábamos- tiene un título gracias a Ross Brawn y su afilado ojo jurista. Sus 6 victorias en las 7 primeras carreras de la temporada 2009 son desde luego dignas de mención, pero a partir de ahí, sólo tiene dos victorias esta temporada, en dos carreras con pinchazos importantes de Ferrari y Red Bull.

Webber, más de lo mismo. No nos engañemos, es el único que tiene una (mínima) posibilidad de arrebatarle el título a Alonso, pero aunque ciertamente le ha plantado cara al orden establecido de Red Bull… ¿realmente ha aportado algo en carrera? La madurez le ha servido para imponerse a Vettel, pero tengo la sensación que un Vettel con un par de años más se lo hubiese comido con patatas.

Los impedidos

Vettel pese a estar en su tercera temporada en la F1 (y yo casi ni contaría su etapa en Toro Rosso) nos confirma su status de serio aspirante. En el intervalo entre el derrape de Webber en Corea y su fumata blanca, estuvo en una posición envidiable para haberse quedado totalmente favorito para el título. Lógicamente gran parte del mérito se debe a que el Red Bull es eso que se denomina técnicamente “pepino” (14/17 poles, por favor), pero creo que Vettel ha conseguido dar más muestras de talento en carrera que el veterano Webber.

Massa ha quedado último de entre los seis pilotos que comento- supongo que por favoritismo le incluyo aquí, pero también porque es el que ha plantado más cara a los dos pilotos que me faltan por comentar. En 2008, ganó más carreras que el campeón Hamilton y se quedó a un punto de un mundial disputadísimo (con un par de victorias echadas por la borda por el equipo). También creo que es alguien que (irregularmente) aporta en carrera- en las ocasiones que su equipo ha salido atrás, ha remontado igual o mejor que su compañero de equipo.

Los buenos

Alonso se llevará el mundial de este año. Podemos verlo en una óptica amable (el Ferrari ha estado muy flojo gran parte de la temporada) o en una desfavorable (ha tirado de órdenes de equipo [cuando al final, dudo que vayan a marcar ninguna diferencia], ha cometido errores graves y cuando ha hecho falta, ha tenido mucha suerte [¡Corea!]). Pero en todo caso, tiene 2,9 mundiales y aunque creo que su imagen está mucho más hinchada de lo que es sano, pocos actualmente están a su altura.

El otro es, como no podía ser de otra manera, Hamilton. Con el, en mi opinión, coche más flojo de los tres equipos relevantes ha sacado un resultado bastante meritorio. Eso, junto con sus dos primeras temporadas de escándalo en la Formula 1 hacen que merezca estar aquí. Hamilton hace cosas en carrera, y no son tantos los que se arriesgan a hacerlas.

Carta abierta a la directiva de la Cadena Ser

A: redaccion@cadenaser.com

Muy señores míos,

Me dirijo a ustedes como oyente fiel de Carrusel Deportivo. Quizá hace más de 10 años que escucho el programa, impulsado por mi madre y mi hermano, también grandes fans de Carrusel. Carrusel me ha acompañado durante todo este tiempo innumerables fines de semana, donde la voz de sus locutores ha estado a mi lado, informándome sobre el fútbol, entreteniendo y animándome.

El motivo de este email, como supongo imaginarán, es la falta de Paco González en la dirección de Carrusel. Hasta donde sé, no han publicado ustedes los motivos de su destitución, así que tengo que guiarme por lo que he oído en otros medios- que se trata de una desavinencia entre Paco y un directivo de la cadena.

Les invito a reconsiderar la decisión. Como todo el mundo sabe, Paco es el alma y espíritu de Carrusel. Yo no entiendo la existencia de nuestro Carrusel sin su auténtico padre. Estoy escuchándolo ahora mismo y tengo una sensación de vacío que seguro comparten conmigo muchos otros. Supongo que si esta decisión es permamente e irrevocable, acabaré acostumbrándome, pero quizás no. No sé si ustedes perderán oyentes, publicidad o si bien no tendrá mayor repercusión sobre su negocio. No sé si tienen ustedes en cuenta otros criterios no empresariales como la sensación de familia, comunidad y otros vínculos emocionales que nosotros, sus oyentes, sí tenemos. En cualquier caso, espero que, por un motivo u otro, Paco González vuelva a Carrusel si así lo desea. Yo, personalmente, quiero transmitirles mi descontento con esta situación y mi opinión que no creo que cualquiera que sea la situación, su destitución sea lo más apropiado, ni en el aspecto de negocio, ni en el humano- y si es un motivo de egos, creo que el orgullo y la tozudez nunca han llevado a nadie a buen puerto.

Con la esperanza de que reconsideren sus decisiones, me despido para escuchar su programa- quién sabe si una de las últimas veces que lo hago.

Un saludo cordial de un oyente,

Alejandro Córcoles Briongos

Barcelona, 15 de mayo de 2010