Clásicos de ayer y de hoy

Tras toda una saga (1, 23, 4 y 5), hace casi un mes desembolsé unos dolorosos 400€ y pico euros (menos 5% de descuento directo y 5% de indirecto aprovechando un día especial FNAC) y me hice con la ansiada Classic.

El resumen para los que no quieran tragarse la parrafada:

  • ¿Debo comprarme este móvil? Si te sientes limitado en los móviles táctiles y te gustaría llevar encima un dispositivo pelín más parecido a un portátil y aceptas conscientemente las limitaciones del ecosistema Blackberry, deberías al menos plantearte una BlackBerry Passport o una Classic.
  • ¿Es este el móvil que rescatará de la ruina a BlackBerry? No lo creo, su negocio de vender móviles lleva tiempo condenado y no creo que pueda hacerse nada. Yo me lo compro en un intento desesperado de salvar los móviles con teclado físico.

La versión larga…

La BlackBerry Classic es básicamente la Q10 de mediados de abril de 2013 con el “belt” de las BlackBerries antiguas (botón de llamada y colgar, menú, atrás y trackpad)- que pagas a precio de oro (la Q10 está bien por debajo de 300€ ahora mismo, la Classic por encima de 400€). Lo más llamativo, a parte del teclado made-in-BlackBerry es la pantalla cuadrada de 720×720 que va en contra de todo en la época actual. Junto con la Passport, ese aparato de dimensiones extrañas, los dos modelos más importantes de BlackBerry son dos móviles que no se parecen en nada a ningún dispositivo que tenga otro fabricante.

Lo más sorprendente al coger la Classic es el peso; sus casi 180g son notables y dan una sensación de cazabombardero ruso- arcaico, pero bien construido y fiable. No parece haber nada en el cacharro que explique el peso- personalmente creo que han metido algo pesado para conseguir este efecto, y no me parece mal.

Físicamente, la pantalla de 720×720 se ve muy bien y aún con el brillo al mínimo se puede usar perfectamente al sol, algo que a mi particularmente me encanta- muchos móviles hoy en día parecen ser diseñados para su uso en interiores, algo que no tiene sentido. Debajo de la pantalla hay un estupendo teclado Blackberry, tipo Bold pero recto. Los que no hayáis usado nunca un teclado BlackBerry… es una experiencia la mar de satisfactoria. En bastantes condiciones, un teclado de pantalla táctil tipo Swiftkey puede permitirte entrar texto a una velocidad comparable, pero el clic-clic de las teclitas físicas es extremadamente gratificante. Para situaciones de tecleo más complicadas (querer usar puntuación correcta, mezclar idiomas, introducir cosas tipo comandos en un terminal…), el teclado físico se desmarca a años luz de cualquier sistema táctil: si quieres usar un móvil como terminal de SSH, por ejemplo, con un móvil táctil vivirás la frustración y con un teclado BlackBerry disfrutarás.

Cabe decir que BlackBerry le ha incorporado al teclado funcionalidades predictivas de su supuestamente excelente teclado táctil. Estas están desactivadas por defecto, pero recomiendo encarecidamente activarlas; esto hace que el móvil introduzca acentos cuando no hay ambigüedad y que para ciertas palabras podamos utilizar el autocompletar, que es bastante espabilado y multiidioma (a veces mezcla un poco castellano y catalán- y dado lo poco que escribo en este último estoy tentadísimo de desconectarlo).

Con todo, con este móvil se puede escribir sin siquiera mirar a la pantalla- sólo colocar algún acento ocasionalmente puede romper el flujo (en modelos anteriores tenías que mantener la letra pulsada y usar el trackpad para seleccionar el acento- aquí mantienes la tecla apretada y luego seleccionas el acento en la pantalla táctil- ninguno de los dos modos es perfecto)… todo lo demás puede hacerse mediante memoria muscular- puntuación y combinaciones de teclas pueden memorizarse.

Viene por aquí otro aspecto destacable de la experiencia BlackBerry: los atajos de teclado. En los PCs de escritorio los usuarios intensivos aprendemos rápido combinaciones de teclas que nos permiten concentrar acciones en el teclado y evitar el lento ratón. En la BlackBerry, igual. Pulsar espacio para saltar de página, pulsar k y u en el navegador para ir a los favoritos y a la barra de direcciones, t para responder un correo, etc. son cosas que nos evitan las ineficiencias de las pantallas táctiles y que nos llevan a una experiencia más “de escritorio”. Los dispositivos táctiles se están imponiendo, sí, pero los teclados siguen siendo el mecanismo de entrada más ágil y veloz para usuarios intensivos y si bien usar una BlackBerry dista mucho de la ergonomía de un ordenador de escritorio, está muy por encima de la experiencia táctil.

Junto con el teclado y los atajos, tenemos el trackpad. Es quizá el motivo de ser de la Classic- la Passport permite usar la superficie del teclado como panel táctil (algo que me intriga sobremanera), así que los dos nuevos buques insignia de BlackBerry recuperan esta forma de entrada. El trackpad permite un comportamiento más similar a los cursores de un teclado de ordenador. Para moverse por listas de elementos y cuadrículas ofrece una alternativa más que viable a la pantalla táctil con ventajas e inconvenientes- particularmente yo me siento un poco estúpido con los gestos amplios de hacer scroll en pantalla táctil y el trackpad me permite hacer lo mismo con mucho menos movimiento. En el navegador, el trackpad nos permite seleccionar pequeños elementos en páginas web no adaptadas para móvil con agilidad, permitiéndonos evitar el continuo pinch-to-zoom (y alternativos) de los navegadores táctiles. Y por último, editando texto nos permite ahorrarnos los ultrafrustrantes mecanismos de desplazamiento y selección de texto- algo que quizá no sea algo muy frecuente, pero que yo cada vez que tengo que hacer me tiro de los pelos. Con el trackpad es posible moverse con precisión por texto y combinándolo con la tecla shift, podemos marcar texto ágilmente.

Es ciertamente extraña la combinación de panel táctil y trackpad, y hay aspectos del interfaz (y muchísimas aplicaciones, especialmente las de Android) que no están adaptados al trackpad. Puede parecer que tener dos mecanismos de entrada parecidos es redundante y tonto, pero para ciertos escenarios, es una bendición disponer de ambos (en parte, sí, porque la pantalla táctil es relativamente pequeña, pero principalmente porque para que según que cosas el trackpad es superior).

Estos tres elementos (teclado, trackpad y atajos) son el principal argumento a favor de la Classic: un intento de superar las limitaciones de los dispositivos móviles y ofrecer una experiencia más rica. Personalmente, creo que es algo fantástico que cambia la manera de usar el móvil- la mensajería instantánea y el email se ven inmediatamente mejorados y potenciados- escribir una respuesta larga a un email deja de ser una experiencia frustrante que posponemos hasta estar cerca de un ordenador, dejamos de pervertir el lenguaje con el feo lenguaje abreviado propio de los móviles y podemos darle usos al teléfono, como de terminal de SSH que serían una tortura si tuviésemos que teclear sobre una pantalla táctil.

¿Y por lo demás?

Pues comenzando por lo bueno, BB10 es un sistema operativo la mar de majo. El sistema de multitarea es muy interesante, los gestos para cambiar de aplicación y demás son un poco marcianos, pero una vez uno se acostumbra son naturales y rápidos. Pese a la CPU poco potente, los dos 2gb de RAM con los que cuenta hacen que todo vaya fluido y el navegador sea tremendamente rápido hasta con páginas no adaptadas para móvil. Las aplicaciones básicas tipo Whatsapp, Twitter, Facebook, etc. están muy bien integradas, y el cacareado hub que unifica todas las comunicaciones funciona realmente bien. Es un sistema operativo centrado en la productividad y se nota.

BB10 introduce un par de características de integración con ordenador muy llamativas. Blend es una aplicación para Windows, Mac, iOS y Android que permite controlar la BlackBerry desde esos dispositivos, usando el correo y datos de la aplicación, transferir archivos, etc. La verdad que como usuario de Linux probé Blend en una máquina virtual y esto hizo que no me fuera nada conveniente- quizás los usuarios de un sistema operativo soportado por Blend lo vean más práctico, pero yo en principio lo vi limitadillo (no se integra con todas las aplicaciones, por ejemplo- nada de responder a un mensaje de Whatsapp por Blend). Pero la otra sí me resultó más cómoda- con un par de clics se puede activar un servidor de CIFS en la BlackBerry. CIFS es el protocolo de compartir archivos en red de Windows, soportado por la mayoría de sistemas operativos. Con esto activado, podemos acceder transparentemente y sin cables a los archivos guardados en la BlackBerry- algo que requiere aplicaciones adicionales en otros dispositivos móviles. Aunque es un pelín lento, es fantástico poder copiar archivos de un sitio a otro rápidamente sin tener que trajinar cables y sin tener que usar herramientas- podemos arrastrar archivos sin problemas.

Adicionalmente, salvo que los primeros días tuve un par de sustos con la batería, a partir de entonces la batería me ha ido fenomenalmente bien. Mi patrón de uso actual es un stress test en toda regla de la batería: me paso dos horas diarias en el metro de Barcelona haciendo uso intenso de datos; dada la pobre cobertura del metro, esto tortura la batería intensamente. Así, en cada trayecto me como un 20-25% de la batería. Adicionalmente, paso alrededor de media hora llamando. Y para acabarlo de adobar, no utilizo wifi en la oficina sino que sigo con conexión móvil, lo cuál es evitar un importante ahorro de batería. Con todo esto, tras casi 12h fuera de casa suelo llegar con 20-40% de batería, lo cuál debería significar que aunque la batería de la Classic no es extraíble, debería permitirme usar el móvil cómodamente durante bastante tiempo (crucemos los dedos).

Los problemas viene por otro lado.

Las aplicaciones. Sí, los cacareados ecosistemas importan. La verdad, yo personalmente sólo tengo que tirar de un par de aplicaciones Android (Feedly, Moovit, VX ConnectBot y Our Groceries [lista de la compra]). De esta sólo Feedly me molesta por no estar muy adaptada (si se pudiese usar el trackpad ganaría muchísimo), el resto tiran bien y hasta se adaptan bien. Pero el gran problema viene con Google.

GMail y Google Calendar más o menos bien. El mayor problema es con GMail, ya que el cliente de correo BlackBerry no tiene noción de archivar. Podemos configurarlo de manera que al borrar un mensaje quede archivado si queremos, pero entonces no podremos borrar. Puede que para otros no sea problema, pero a mi me gusta borrar el correo no importante (listas, notificaciones, etc.) y archivar todo lo demás, y en la Classic es imposible (y tenemos que recurrir al PC). Los grandes ausentes son Google Maps y Hangouts. Google Maps no está y si bien la versión web es mejor de lo que uno imaginaría, no está al nivel de la aplicación- yo al final acabo tirando de Moovit que no es ideal (se supone que Nokia Here es la leche y está en la appstore de Amazon, pero a mi no me sale por ningún lado). Hangouts… BlackBerry nos da un cliente de Google Talk, pero el futuro de Google Talk es incierto y además, no tiene la “adaptación a móvil” de Hangouts (o Whatsapp, o BBM, etc.), y usar mensajería instantánea no adaptada a móvil es un ejercicio frustrante (el check y el doble check de BBM, popularizado por Whatsapp, es esencial). Tampoco hay Chromecast 🙁

La verdad que fuera del ecosistema Google no echo en falta mucho más, pero… no tener Google Maps duele (lógicamente tampoco hay Google+, pero sinceramente, es Google+). Es posible que vuestro caso sea diferente al mío- por ejemplo yo paso de Instagram, pero para los fans de Instagram, sólo hay clientes no oficiales.

Lo otro gordo es “la multimedia”. Sí, la pantalla cuadrada no es ideal para ver vídeos. Yo la verdad que para ver el vídeo esporádico me apaño perfectamente, el reproductor coge los formatos habituales, soporta subtítulos y está bastante bien. Y si quiero ver algo más grande, uso el televisor que tengo en el salón, que ve mucho más grande que hasta el más grande de los “phablets” (eso sí, sin Chromecast ahí se pierden puntos).

La cámara también es bastante meh. Yo tengo un pulso horrible y es difícil sacar fotos decentes- o la tiro con flash y sale flasheada o la tiro sin flash y sale movida. La aplicación de cámara trae una pijada de timeshift que pinta muy bien (detecta caras, saca varias fotos y para cada cara te permite escoger entre las diversas fotos- así es posible sacar una foto de grupo y poder evitar individualmente guiños o muecas extrañas), pero que no no he sido capaz de usar satisfactoriamente (una vez más, cuestión de templeque manual). La cámara es lentita enfocando y tampoco tiene más. Dicen que tiene un muy buen HDR, pero yo no lo he visto.

En definitiva y resumiendo un poco:

  • Teclado, trackpad y otros elementos que me eliminan muchas experiencias frustrantes en dispositivos móviles
  • Sistema operativo cuidado y fluido pese al hardware relativamente caduco. Navegador sobresaliente
  • Aplicaciones básicas proveídas por BlackBerry bastante decentes
  • Transferencia de archivos a PC exquisita de fábrica
  • Batería sobrada para aguantar un día de uso muy intenso, pero no extraíble
  • No tiene Google Maps nativo (sólo web, que no va tan mal como parece), cliente de Google Talk pero no Hangouts, nada de Hangouts y en definitiva, pobre “experiencia Google”.
  • Pantalla pequeña para los que les gusta ver vídeos en móviles grandes cuya pantalla es varios órdenes de magnitud más pequeña que una tele
  • Cámara mediocre

Para mi, la Classic está muy cerca de ser el móvil ideal. Si BlackBerry se hubiese decidido por una experiencia más Google (usar Android de base, acatar las condiciones de Play Store), probablemente sería casi perfecto. Los otros fallos son la cámara (que es pasable) y la batería no extraíble, que podría no ser problema. No es un móvil para todos los públicos, pero para su público es un móvil excelente. El mayor problema, sin embargo, es el futuro incierto de BlackBerry…