Los centinelas siderales

Los Guardianes de la Galaxia es una nueva entrega del grandilocuente “Marvel Cinematic Universe”, es decir, la serie de pelis producidas por Marvel Studios, hasta el momento formada de Los Vengadores y pelis sobre sus miembros. Recordemos que los derechos a producir películas de superhéroes Marvel están pelín dispersos- la Fox tiene a la Patrulla X, los 4F y Daredevil, Columbia tiene a Spidey y hay alguna migaja más repartida por ahí.

Guardianes se basa en un grupo (relativamente desconocido para el Marvel Zombie que escribe esto), con ambientación futurista espacial ciertamente particular- sí, uno de los miembros del grupo es un mapache de destrucción masiva y el prota y líder venera los ochenta. Vamos, que le han subido el volumen al humor de Iron Man todo lo que han podido. El responsable de todo esto es un tal James Gunn, del que no hay que decir mucho más que es un ex-Troma (guionista de Tromeo y Julieta, por poner un ejemplo), aunque su entrada en la Wikipedia es la mar de entretenida como portal a un mundo de cosas extrañas.

Al ochentero y al mapache hay que sumarles a un ser arbóreo de limitado vocabulario, a un forzudo galáctico que se lo toma todo literalmente y a una sosa repartidora de patadas voladoras. Estos se verán unidos por inconexos eventos contra el curiosamente denominado “Ronan el Acusador” en una trama de dimensiones galácticas, artefactos destruyemundos, chascarrillos a docenas y una banda sonora de grandes éxitos de los setenta y ochenta.

¿Funciona esta curiosa mezcla?

Pues a ratos. La acción es impecable y trepidante, con unos efectos visuales deslumbrantes (que resulte verosímil un mapache parlante vaciando cargador tras cargador es algo que realmente no se ve con frecuencia) y un ritmo bastante acertado- sólo por eso creo que ya vale la pena irse al cine a verla. Por otra parte, la peli cojea a ratos. El argumento es flojillo, y a parte del mapache, el ochentero, el arbolillo y el forzudo literal, el resto de personajes deja bastante que desear- vale que muchas pelis no tienen 4 personajes buenos como tiene esta, pero se echa de menos algo de carisma en los villanos y resto de secundarios.

El humor de la película igual me pilló un poco descolocado. Cuando su improbable composición funciona, funciona muy bien. Las referencias a la cultura pop son un éxito casi seguro, sí, pero la cantidad de apuestas arriesgadas de la cinta es digna de admiración; el uso de la música, el humor físico (los fans de la somanta de palos de Hulk a Loki en Los Vengadores tendrán que contener las lágrimas de la risa en una escena bastante similar), los desajustes mentales de los protagonistas y un sinfín de recursos humorísticos provocan numerosas carcajadas. Eso sí, más de un gag me pareció algo forzado y disonante. En particular, Chris Pratt que interpreta al prota y que es de los pocos que no está enterrado en maquillaje o es directamente un efecto especial, tiene una interpretación bastante irregular en cuanto a su faceta cómica- a veces clava con naturalidad su personaje, pero en bastantes ocasiones le sale algo forzado, aunque quizás sea todo fruto de alguna situación extremadamente ambiciosa o que uno tenía las expectativas por las nubes.

En fin, que sí, que hay que verla. Creo que los que dicen que es La Guerra de las Galaxias de esta era se pasan un poco, pero es ciertamente un plato bastante único dentro del género de los superhéroes y aunque uno le vea demasiados defectos como para considerarla el segundo advenimiento, creo que lo original de su propuesta y el puro deleite que ofrece a ratos bastan para perdonarle cualquier cosa.

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