Ad nauseam, que en latín quiere decir ad infinitum

Anteriormente nos preguntábamos sobre las repeticiones de los episodios de Los Simpson. Hoy, presa del aburrimiento, me preguntaba en general qué serie se repetía más veces.

Los canales infantiles son los reyes del mambo, con Hora de Aventuras al frente y sus 87 emisiones del episodio “Pánico en la fiesta de pijamas”- entre diciembre de 2011 y junio de 2013 fue emitido más de una vez por semana. De los 113 episodios que se han visto por aquí, 24 han sido emitidos más de 50 veces y sólo 15 no han sido repetidos.

Fuera de los infantiles, Castle (emitido por FDF, Cuatro y Divinity) se lleva la palma. “Derribo”, “Nikki Heat” y “Última Ronda” han sido emitidos 27 veces cada uno (repartidos entre Cuatro, FDF y Divinity 17-7-3, 18-7-2 y 17-7-3, respectivamente). En general los episodios de Castle se emiten como una vez al mes desde su primera emisión.

La Que Se Avecina, Aquí No Hay Quién Viva, Dos Hombres y Medio también cuelan un episodio (no 3) con 27 emisiones.

Los Simpson, por supuesto, son los primeros en cuanto a series de animación “para adultos”, con “El infilBartado” y sus 25 emisiones, dejando a las series de Seth McFarlane en ridículo (el episodio 66 de Padre made in USA y Vivir y morir en Dixieland de Padre de Familia se quedan en 9 repeticiones).

Los datos cubren más o menos desde mediados de diciembre de 2011 hasta hoy, con un hueco en agosto-octubre de 2013 por problemas técnicos.

Ella está ahí

Ayer nos fuimos a ver “Her”, la supuesta comedia romántica de chico conoce a inteligencia artificial que está arrasando con la crítica y llevándose un buen puñado de galardones.

La peli va de eso, de Theo (Joaquin Phoenix), un depresivo escritor de cartas íntimas que se instala una inteligencia artificial con la que va intimando a lo largo de la película. Se trata de la cuarta película de Spike Jonze (¡sí, sólo cuarta!), un especialista en virguerías visuales (véanse sus videoclips para Bjork) que dio el salto al cine con la rarísima Cómo Ser John Malkovich cuya particularísima premisa desembocaba en una cinta más que sorprendente.

Her parece ir con derroteros similares- su idea inicial no es tan original (vaya, ha sido hasta el argumento de un episodio de Big Bang Theory) pero tiene un obvio potencial del que aún se pueden sacar unas cuantas películas interesantes. Lamentablemente, mientras que anteriormente Spike contaba con Charlie Kaufman para el guión de Malkovich, en Her se lanza a escribir su primer guión y, en mi opinión, fracasa estrepitosamente. Una lástima, dado que Kaufman fue el guionista de la impecable Olvídate de Mi, y uno no se imagina hasta dónde había podido llevar esta cinta.

Her malgasta su premisa interesante más que nada porque… no sabe qué hacer con ella. El drama y el conflicto vienen y van caprichosamente y sin explicación. Las cosas pasan un poco porque sí, de una manera inconexa e incoherente, torpemente introduciendo situaciones y diálogos que esporádicamente funcionan, pero que no cuajan en ningún momento, dejando un argumento completamente artificioso y torpe.

Esto lastra la película mortalmente- el resto de sus virtudes y defectos son bastante irrelevantes. Joaquin Phoenix sostiene bien la película a pesar de que su mostacho está en primer plano algo así como el 75% del metraje. Pese a lo caricaturescamente patético que pintan a su Theo, aguanta bien el tipo y no pierde la credibilidad más que en un par de ocasiones (y vaya, a todos nos pone muy nerviosos las actualizaciones del sistema operativo). No oímos a Scarlett, sino a su dobladora, que no creemos que le ande muy a la zaga- Samantha pese a ser una voz incorpórea es un personaje perfectamente creíble sólo lastrado por los volantazos que tiene que dar para seguir el irregular guión.

La factura de la película es más que correcta- gran parte de la película es el anuncio de Apple más largo de la historia, que posiblemente ayudará a algunos a comprender por qué los usuarios de iPhones y demás están tan enamorados de sus aparatitos; puede gustar o no gustar pero innegablemente está todo muy bien hecho. La peli recuerda a ratos a Lost in Translation, la mencionada Olvídate de Mi y otros pelotazos del cine moderno, y evoca cuando debe evocar- soledad, amor y desamor son sensaciones que la peli consigue transmitir a través de imágenes, una virtud más que valorable y no tan habitual como debería.

Lamentablemente, como dijimos, todo esto da igual por lo chapucero del argumento- la peli plantea preguntas interesantes, pero lamentablemente las responde (cuando podría no hacerlo) de una manera bastante pobre, y la peli vaga sin rumbo de una manera que al que escribe se le hizo interminable mientras pensaba qué podría haber hecho un buen guionista con ella.

En definitiva, para mi, sobrevaloradísima (venga hombre, ¿nominada a tres Globos de Oro y se lleva precisamente sólo el de mejor guión?) pero bueno, habrá quien la disfrute.

NO quiero construir algo hermoso

El proyecto con más estrellitas ahora mismo en Github es el famoso Bootstrap (con más del doble de estrellas que su más inmediato perseguidor, jQuery), ese framework CSS beautiful y awesome que nos asegura que nuestra web tenga un aspecto único e individual como un extraordinario copo de nieve.

Viendo esto, me entra la sensación de que de alguna manera hemos abandonado el pasado sombrío donde los proyectos de software fracasan a raudales, que se pasan en costes y tiempos y que no tienen la mitad de la funcionalidad que requieren sus usuarios. Que encontrar la perfecta combinación de iconos, tipografías y widgets es la mayor preocupación ahora mismo- el backend es un problema resuelto y el frontend es donde tenemos que enfocar nuestros esfuerzos.

O eso, o somos seres simples e importar Bootstrap en nuestro proyecto (¡oh, no, perdón! Usar un framework que nos trae Bootstrap y media docena de opinionated awesomeness en una simple operación) y asegurarnos que todo tenga un borde redondeado es más entretenido y fácil que poner una funcionalidad de búsqueda en nuestra aplicación que sirva de algo. Implementar un wireframe de un autoproclamado experto en UI/UX nos dará mucha más usabilidad que asegurarnos que nuestro interfaz reporte errores al usuario de una manera clara y entendible.

Es una preocupante tendencia ahora mismo dedicar unas cantidades desproporcionadas de tiempo a la parte visual en detrimento de hacer cosas que funcionen, sean robustas y rápidas. Nuestra web cargará a toda pastilla en nuestra conexión de fibra con el flamante y bonito portátil recién estrenado- ¿a quién le importa el tipo que tira de 3G con un móvil de hace un par de años? Estamos lejos aún de que el desarrollo de hasta aplicaciones moderadamente simples sea rápido, eficiente y barato, pero hemos pulido hasta el infinito las técnicas para darle un bonito aspecto.

Sé perfectamente que soy un caso extremo- el CSS de este blog son 20 líneas (y son 20 líneas más de las que me gustarían), y hasta hace poco tenía un sistema en producción moderadamente popular cuyo backend tenía 0 CSS (de cuya austeridad, por cierto, en una empresa artística, no se quejaba nadie). Soy consciente de la necesidad de vender y que la apariencia es una de las claves para ello, pero me temo que en 10 o 20 años nos preguntaremos por qué narices le dedicamos tanto tiempo a inflar la burbuja y no dedicarnos a resolver los problemas de verdad.