X-Men: La vieja generación

X-Men: Primera Generación es la nueva entrega de la saga mutante marcada por el regreso de Bryan Singer. Tras Batman Vuelve en el 92, las pelis de superhéroes habían quedado relegadas a Spawns, Blades y Batmans infames, hasta que en 2000, con un presupuesto de mínimos acorde con la crisis del género, Singer encontró un enfoque moderno y verosímil e hizo una peli de calidad aprovechando las posibilidades de los poderes, sembrando la semilla que llevaría a Spider-Man un par de años más tarde, que reventaría los records de taquilla del género y puso en marcha la maquinaria comercial que hoy nos bombardea continuamente.

Tras la primera entrega, Singer firmó X2, en mi opinión una obra maestra que ya con medios respetables conseguía aprovechar al máximo el potencial de los superhéroes, dentro de una excelente película sin apenas puntos flojos, nos dejó por ejemplo con dos memorables escenas de acción (Rondador Nocturno en la Casa Blanca y el asalto a la mansión Xavier) que son dos joyas del cine.

El traspiés vino en la siguiente entrega- los cantos de sirena llevaron a Singer a intentar reflotar la franquicia de Superman con nefastos resultados, y lo peor es que dejó su saga en manos del incompetente Brett Ratner, que firmaría la mediocre X3 cuyos únicos momentos de brillo serían meramente inerciales. Paralelamente, un spinoff bastante olvidable con Lobezno pasaría sin pena ni gloria por las pantallas.

Pero el hijo pródigo ha vuelto, aunque sólo en calidad de productor. X-Men: Primera Generación es una precuela que narra los orígenes del Profesor Xavier y Magneto. La historia se enmarca dentro del conflicto de los misiles de Cuba, claramente una estratagema de Sebastian Shaw (Kevin Bacon) y su Hellfire Club de mutantes selectos, que Xavier y el sr. Imán deberán detener.

El guión quizá sea el elemento más débil de la película- juega demasiado entre la consistencia con entregas anteriores, fidelidad a los cómics y un argumento extremadamente ambicioso y no acaba de cuajar en ningún aspecto; hay agujeros e incongruencias, en ocasiones los personajes se separan demasiado de sus orígenes de papel y la historia no conduce demasiado hábilmente la película.

Pero como contrapartida, tenemos los actores. Especialmente, algunos de ellos. Por qué no decirlo, el Magneto de Michael Fassbender está ahí ahí con el Magneto del magnífico Ian McKellen. Fassbender atraviesa todos los sentimientos con una facilidad y realidad pasmosa, en una interpretación absolutamente espléndida y sobresaliente. Ciertamente el personaje de Magneto da para muchísimo y especialmente en sus orígenes como amigo del que posteriormente sería su némesis, el Profesor X. Sus conflictos internos, sus giros y su tragedia son el punto fuerte de la película. Desgraciadamente, James McAvoy está meramente correcto tirando a bien como el profesor telépata- no queda claro si por el personaje o por la interpretación- como todos los buenos, se nos antoja un poco soso al lado de un goloso villano. Una lástima porque de haber igualado a Fassbender, es posible que muchas de las debilidades de la película hubiesen quedado totalmente eclipsadas por las interacciones entre ambos.

Kevin Bacon como Sebastian Shaw también destaca, así como la mayoría de secundarios; especialmente Rose Byrne como Moira MacTaggert, la humana asociada/ayudante/amante de Xavier (aquí agente de la CIA en vez de genética con Nóbel) y Jennifer Lawrence (la prota de Los Juegos del Hambre) como Mística. Quizá cojea un poco el personaje de Emma Frost, que ya venía un poco cojo de los tebeos y que además se ve lastrado por los peores efectos especiales de toda la película.

En cuanto a la acción y los efectos, en general muy bien. Ninguna escena de acción llega a las alturas de X2- no están tan bien pensadas y no utilizan los poderes a su nivel, y lo más destacable en ellas es, como no, Magneto, seguido de un demoníaco Azazel que está muy aprovechado.

En definitiva, una peli de superhéroes decente y correcta, e impulsada a mayores cotas por el sublime trabajo de Fassbender como Magneto, que nos demuestra, como hizo hicieran antes Hugh Jackman como Lobezno, Robert Downey Jr. como Iron Man, Ian MacKellen como Magneto y un escaso puñado de actores más, lo que se puede hacer con estos personajes.

El ránking quedaría así:

  1. X2
  2. Iron Man
  3. Hellboy
  4. Watchmen
  5. The Dark Knight
  6. The Avengers
  7. X-Men: Primera Generación
  8. Hulk (2003)
  9. Batman
  10. Spider-Man 2
  11. X-Men
  12. Batman Begins
  13. Spider-Man
  14. Batman Returns
  15. Iron Man 2
  16. X-Men Origins: Wolverine
  17. X-Men: The Last Stand
  18. The Punisher (1989)
  19. Thor
  20. Blade
  21. Elektra
  22. The Green Hornet
  23. Fantastic Four
  24. The Green Lantern
  25. Daredevil
  26. Superman Returns
  27. The Incredible Hulk
  28. Superman
  29. Spider-Man 3